El día en que el amor murió

Hoy han vuelto esas imágenes a mi cabeza. La imagen de aquel día. Mi corazón dejó de latir por unos segundos, herido. Segundos en los que la sangre se congeló y el amor murió.

Hoy he sentido que volvía. A encerrarme en el cuarto de baño, mientras las lágrimas caían por mi cara. Una detrás de otra, sin cesar en mi llanto, como nunca lo había hecho.

Mientras tu voz estaba al otro lado de la puerta, gritando. Pero yo no escuchaba, yo no quería escuchar.

Sólo oía un leve latido en mi pecho, que se apagaba poco a poco, hasta que el amor murió.

Sólo es una caja llena de recuerdos. Cosas que guardé ahí para recordar, para no olvidar, o para olvidarlas por completo.

Sólo es una caja, que lleva años conmigo. Que sabe más de mí que tú, que tiene más de mí que yo mismo.

Sólo es una caja que no soy capaz de abrir. Que no soy capaz de cerrar. Que va a seguir estando ahí cuando yo me haya ido.

1 comentario en “El día en que el amor murió

  1. Que hermosas palabras pero al mismo tiempo tristes
    El sabor amargo del desamor

    Me gusta

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